Noticias

LA PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA EN LA ESCUELA. II LAS FORMAS DE  PARTICIPACIÓN 

Colaboración de Manuel Guerrero
14 DE OCTUBRE 2026

La participación no se limita exclusivamente a la asistencia a reuniones de calificaciones, los expertos afirman la importancia de explorar distintas formas, inclusos más activas que asistir a reuniones.

Desde el acompañamiento en el hogar, creando rutinas de estudio y lectura, preguntar diariamente sobre las actividades de la escuela y muy importante, mantener un diálogo fluido con docentes y orientadores.

La comunicación fluida con la escuela arranca con asistir a reuniones y talleres de las asociaciones de padres y madres como la Apmae, Escuela de Padres y Madres, Red de Familia, Comité de Padres por secciones.

Ciertamente existen importantes desafíos para fortalecer el vínculo familia, escuela, comunidad y también existen obstáculos y desafíos que nos dilata una buena relación de esta triada, que deben actuar como un solo cuerpo en el tiempo y espacio.

Pero lo más importante es tener claro cuáles son esos obstáculos y desafíos y poder trabajar en ellos para reducir su impacto negativo:

La falta de tiempo por extensas jornadas de trabajo de padres y tutores.

Barreras para establecer una buena comunicación entre escuela y hogar.

La falta de formación en los padres y tutores genera desconfianza al no entender el proceso generado en la escuela.

Finalmente, abogamos por ampliar y flexibilizar los canales de atención a los padres y madres y tutores en la escuela.

Se debe habilitar un área por centro educativo solo de atención al tema familia.

La familia debe ver al docente como un aliado fundamental para la crianza y formación de sus hijos.

La familia dueña del hogar y la escuela no es guardería.

“La escuela enseña y el hogar forma”, los valores no se heredan, se enseñan en casa. La educación no inicia en la escuela, nace en casa, junto a la familia, la disciplina se aprende con padres modelando frente a sus hijos.

Cada limite, cada acto que enseñamos en casa se refleja luego en el aula, en casa aprendemos a respetar horario a cumplir tareas, es decir llegar a la escuela preparado para aprender.

Si en casa todo es permisible, no hay rutinas y nadie corrige conductas entonces el maestro se convierte en el policía y eso frustra a todos, la educación no se delega no basta con enviar tareas. No basta con corregir errores.

Si algo marca la diferencia en un estudiante es el respaldo de su familia, no se trata de hacerles la tarea y presionar con calificaciones, se trata de acompañar su proceso, mostrar interés y trabajar de la mano con la escuela.

Cuando un alumno cumple con su horario y hace sus tareas y participa de la clase y el respeto a sus docentes, se nota el apoyo de la familia. Cuando esta respalda al maestro, el alumno crece con bases más fuertes, no solo académicamente sino como ser humano. Los niños que crecen con un hogar que acompaña su escuela crecen con mejores actitudes ante los retos, mayor disciplina, mejor desempeño académico maestros y familia no deben ser vistos de lados distintos, son un equipo que influye en la formación en los valores, en la motivación y en el futuro del estudiante.

Fuentes

Ley 66-97
Ordenanza 3-2025 del Minerd
Orden Departamental 11-98
Normativa anterior que regulaba las Escuelas de Padres y Madres.
Orden Departamental 52-2025
Ordenanza No. 03-2025, que regula los organismos de participación en los cenros educativos

guest
0 Comentarios
Scroll to Top