
Por Luis Carvajal
La política real ha sido un ordenamiento táctico que prioriza el valor inmobiliario, la jerarquía de intereses, el poder económico y la visibilidad social de los interesados en vez del bien común y la seguridad pública.
Para pasar del enunciado frío a la acción transformadora, presento estos 50 consejos de planificación en función del agua, ajustados a la urgencia de rescatar nuestra institucionalidad fallida:
- Reformulación de la Gobernanza y la Ley
- Sanear la Ley de Ordenamiento Territorial: Eliminar las fallas técnicas que permiten a los intereses ordenar el territorio por encima de los municipios.
- Prioridad Hídrica: Establecer por ley que los territorios por encima de los 800 metros tienen como prioridad la producción de agua.
- Pacto por el Agua Vivo: Transformar el Pacto de una lista de compras de inversiones en un compromiso social real por el derecho humano al agua.
- Autonomía Técnica Municipal: Dotar a los ayuntamientos de recursos y personal de carrera, no compañeritos políticos.
- UGAMs Reales: Convertir las Unidades de Gestión Ambiental Municipal en entes con presupuesto propio y poder vinculante sobre el uso de suelo.
- Planeamiento Urbano Científico: Crear oficinas técnicas obligatorias en municipios de más de 50,000 habitantes, con rigor hidrológico.
- Sanción a la Captura Regulatoria: Penalizar a los funcionarios que otorgan permisos en áreas de inundación o cauces históricos.
- Transparencia en Concesiones: Revisar y anular toda concesión que comprometa nacientes hídricas, cursos establecidos, humedales y acuíferos.
- Derecho a la Ciudad: Garantizar que el ordenamiento asegure servicios básicos y vivienda digna lejos del riesgo.
- Justicia Climática: Crear fondos de compensación para comunidades vulnerables que sufren el impacto de la mala planificación urbana.
- Urbanismo Resiliente y la Memoria del Agua;
- Respetar la huella natural: No construir donde el agua alguna vez pasó; el río nunca olvida su casa.
- Límites a la impermeabilización: Establecer porcentajes máximos de asfalto y concreto por parcela.
- Pavimentos Permeables: Exigir suelos que respiren y dejen filtrar el agua en estacionamientos y aceras.
- Infraestructura Verde-Azul: Diseñar parques inundables que actúen como reguladores de crecidas.
- Jardines de Lluvia: Implementar sistemas de retención temporal en zonas residenciales y comerciales.
- Prohibir rellenos de humedales: Tipificar el relleno de lagunas y pantanos como un atentado a la seguridad nacional.
- Drenajes Naturalizados: Evitar el encajonamiento de cañadas; permitir que el agua fluya por cauces con vegetación.
- Techos Verdes: Incentivar la retención de agua en las alturas para reducir la escorrentía rápida.
- Cisternas Pluviales: Obligatoriedad de recolectar agua de lluvia en edificios para usos no potables.
- Mapas de Riesgo Públicos: Que cada ciudadano sepa, antes de comprar o construir, si el suelo tiene memoria de río.
III. Gestión de Cuencas y Conservación
- Planificar por Cuencas: El ordenamiento debe seguir la lógica de la vertiente, no la geometría de la propiedad privada.
- Protección de la Tridimensionalidad: Entender que nuestra agua depende de la salud de las montañas (nuestra tercera dimensión).
- Restauración de Riberas: Reforestar con especies nativas los márgenes de ríos y arroyos para frenar la erosión
- Cero Minería en Cabeceras: Prohibir actividades extractivas en lomas como Pico de Gallo o el entorno de Romero.
- Frenar la Deforestación en Nacientes: Intervenir áreas como la Sierra de Bahoruco y Nalga de Maco para detener la agricultura de montaña.
- Recuperar la Capacidad de Producción: No solo gestionar la demanda, sino asegurar que las cuencas sigan fabricando agua.
- Monitoreo en Tiempo Real: Instalar estaciones hidrométricas en todos los ríos urbanos para alertas tempranas.
- Pago por Servicios Ambientales: Implementar mecanismos reales de compensación para quienes conservan el bosque productor de agua.
- Vigilancia Satelital: Usar tecnología para detectar en tiempo real el desmonte de bosques y el relleno de humedales.
- Saneamiento de Ríos Urbanos: Tratar las aguas negras antes de verterlas; dejar de usar los ríos como cloacas abiertas.
- Residuos y Drenaje Pluvial
- Guerra al Plástico: Eliminar los envases que obstruyen los imbornales y convierten la lluvia en trampa mortal.
- Mantenimiento no Político: La limpieza de drenajes debe ser una rutina técnica permanente, no una propaganda antes de las tormentas.
- Separación de Redes: No mezclar nunca el agua de lluvia con las aguas sanitarias para evitar el colapso de los sistemas.
- Inversión en Drenaje Pluvial: Priorizar la infraestructura subterránea que no se ve, pero que salva vidas en la superficie.
- Economía Circular: Gestionar los residuos desde el origen para que no lleguen a los cauces de los ríos.
- Filtrantes Críticos: Construir sistemas de drenaje eficientes en puntos de acumulación histórica, como se ha intentado en San Luis.
- Sanciones por Vertido: Multar ejemplarmente a industrias que descargan químicos y desechos en el sistema pluvial.
- Pozos de Infiltración: Promover la recarga de los acuíferos mediante pozos de absorción diseñados científicamente.
- Mapeo de Puntos Críticos: Identificar donde el agua se detiene y rediseñar la ingeniería vial en esos nodos.
- Basura Cero en Cañadas: Programas de recolección intensiva en los bordes de los barrios marginados para evitar obstrucciones.
- Educación y Participación Social
- Ciencia Ciudadana: Capacitar a las comunidades para medir lluvias y registrar eventos meteorológicos locales.
- Cultura del Riesgo: Enseñar en las escuelas que el territorio es un organismo vivo y vulnerable.
- Vistas Públicas Vinculantes: Que la comunidad decida, de manera vinculante, sobre proyectos que afecten sus recursos hídricos.
- Brigadas Comunitarias: Organizar grupos de vigilancia ambiental para la protección de las microcuencas urbanas.
- Ética del Consumo: Reducir la demanda de agua mediante el uso eficiente en hogares e industrias.
- Racionalización del Riego: Tecnificar la agricultura para dejar de perder 4 de cada 5 metros cúbicos de agua.
- Respeto a los Glosarios Técnicos: Que el lenguaje de la planificación no se use para ocultar el saqueo (como en los falsos "Planes de Manejo").
- Involucrar a la Academia: Que los estudios de las universidades, los centros de investigación y los especialistas certificados sean la base obligatoria de las políticas públicas en relación con el agua.
- Pacto Social por la Resiliencia: Un compromiso entre comunidades, sector privado y público para rediseñar la ciudad con el agua.
- Recordar la Belleza: Ver en el agua no una amenaza, sino el milagro que sostiene nuestra existencia insular.
El cielo a veces habla con la dureza de la inundación o la sequía extremas. Ojalá, de una vez por todas, entendamos que el agua no tiene culpa de nada; la culpa es nuestra por haberle robado sus caminos.
AGUA, SIMPLEMENTE UNA PALABRA
El agua de las nubes,
de las venas,
el agua cantarina en la montaña,
es la misma del lodo y de la herida,
de la muerte, el cólera y la rabia.
El agua azul del mar,
la de la lluvia,
la que acoge en las playas la mirada.
El agua que fecunda,
que alimenta, la que lava las pieles y las almas
es la misma que corre en las cloacas.
La que ahoga los sueños y las ansias.
La voz de la miseria
es voz de agua.
La voz ciega del cielo
es voz de agua.
Es de agua la voz de que en las mañanas
se viste de colores,
nos confunde
aleteando a través de las sotanas.
La voz ardiente del amor es agua.
La voz que niega, que maldice y clama
es tan de agua como el verso simple.
Como el futuro incierto y el ayer, es agua.
La voz profunda de la tierra es agua.
Es de agua el tañer de las campanas.
La voz silente del dolor es agua.
Es de agua el clamor de las tinajas.
Son de agua la cruz y los fusiles,
los héroes, con sus nombres y sus plazas.
Los septiembres, las flores, los abriles,
el delirio, el amor y la nostalgia.
La esperanza cierta que renace es agua.
Es de agua el crujir de las ventanas.
Los ríos de gente que las calles pueblan,
más que voces y gritos, son de agua.
Son de agua, el poeta y su poesía
si se siembran, cual agua, en la esperanza.
Sus tropos, sus metáforas,
su rima
pueden lavar el alma, las miradas,
aletear en sotanas o en letrinas,
ahogar los sueños, diluir las ansias.
El verso siempre es agua:
ya fecunda la espera y el camino.
ya se arrastra servil, en las cloacas.
ya humedece los ojos, las caricias.
ya es tormenta o nostalgia en madrugadas.
El agua es todo y nada en la poesía.
El agua es,
simplemente,
una palabra.
Luis Carvajal.