
Con preocupación observo, acontecimientos que se desarrollan en nuestro país, ante la mirada muchas veces displicente de las autoridades, que aún no hacen conciencia del daño social que hechos de esta naturaleza la carcomen.
Basta ver, las estadísticas en el caso de la mujer; la agresión y violencia, de que es objeto. Su integridad física, verbal y psicológica lesionada. El grado de descomposición social que vive el país, en todos los órdenes, que lleva al descalabro de la familia.
Lo que vemos en las escuelas, frente a la mirada, muchas veces indiferente de sus autoridades, debe movernos a intranquilidad, porque allí se forman los hombres y mujeres del mañana.
La indolencia de autoridades, ante atrocidades a la que asistimos en estos tiempos, el deterioro de la formación firme del hogar, que denota debilidades y que el sistema formal de la educación, no corrige, son, a mi modo de ver, elementos fundamentales que lesionan la base esencial que sustenta la sociedad, que es la familia.
La ausencia de políticas públicas que de manera coordinada con otras entidades articulen políticas de prevención ante estos hechos y un régimen de consecuencias, que garantice sanciones, son situaciones a las que hay que ponerles especial atención.
De nada nos sirve, la creación de normativas y estructuras para enfrentar la delincuencia en todos los niveles, sino sensibilizamos y capacitamos al personal para su manejo. Sin lugar a dudas, si no cerramos las puertas a tanta barbaridad ahora, mañana será demasiado tarde.
El Estado social y democrático, garantiza derechos, pero también exige deberes y eso es bueno. Sin embargo, debemos conocer los deberes que como ciudadanos nos corresponden. Me parece bien el compartir con ustedes, inquietudes en ese sentido.
Y es que, si los derechos constituyen una necesidad imperiosa y normativa para la convivencia social, los deberes también son parte del contexto social y deben crear el equilibrio, entre la libertad individual que procura la dignidad de las personas y la justicia social que beneficia a todos.
Este espacio nos permitirá, compartirles derechos y deberes que debemos conocer, de manera que, en una próxima entrega, les comento, derechos fundamentales esenciales que debemos conocer.
¡Hasta entonces!
14 de abril del 2026
Josefina Montas Ureña